El 28 de enero de 1984 a las 12:00 GMT, dos estaciones meteorológicas separadas por menos de cien kilómetros contaban historias completamente distintas. Tarifa daba viento del este de 93 km/h, un 85% de humedad y cinco octas de nubes. Cádiz, subiendo por la costa atlántica, tenía viento del estesureste de 38 km/h, un 63% de humedad, mucho más seco, y dos octas.
El mismo día, el mismo sistema meteorológico, el mismo viento. Eso es el levante: un viento que en un sitio es una molestia y, a un vuelo corto de allí, un problema serio. Si vuelas en cualquier punto entre Huelva y Almería, merece la pena entenderlo, igual que a su contrario, el poniente.
Un embudo entre dos continentes
En su punto más estrecho, el estrecho de Gibraltar mide unos 14 km, con las cordilleras Béticas en el lado español y el Rif en el marroquí. Cualquier viento que sople a lo largo del Estrecho queda encajonado entre esas montañas y se acelera. Los meteorólogos lo describen como un efecto Venturi o efecto embudo.
Los dos vientos dominantes son fáciles de definir:
Levante: del este, más o menos de ENE a ESE (de 070° a 110°).
Poniente: del oeste, más o menos de WSW a WNW (García de Pedraza da el sector de 250° a 330°).
Cuál te toca depende de dónde esté la presión. Con altas presiones sobre el Mediterráneo occidental, Baleares o el golfo de Vizcaya y presiones más bajas hacia el golfo de Cádiz, Marruecos o Canarias, el aire fluye de este a oeste por el Estrecho: levante. Si el patrón se invierte, normalmente cuando las borrascas atlánticas cruzan el sur de la península, tienes poniente.
Un consejo práctico de una antigua descripción de AEMET que sigue valiendo: un ligero descenso del barómetro y una subida de la temperatura en el golfo de Cádiz indican que entra el levante, y una subida marcada de la presión en Cádiz sugiere que está a punto de parar.
El levante: persistente, húmedo y turbio
El estudio clásico de Lorenzo García de Pedraza, publicado por el servicio meteorológico nacional, da una buena imagen del levante en el Estrecho:
Sopla de media unos 165 días al año, sobre todo de mayo a agosto (unos 16 días al mes) y menos de noviembre a febrero (unos 10).
Es persistente. Puede haber episodios de 7 a 10 días seguidos.
Velocidades medias de unos 25 nudos, con rachas que pueden superar los 90 a 110 km/h.
Trae aire mediterráneo cálido y húmedo, con mala visibilidad, calima y, a veces, polvo sahariano.
También tiene variantes que importan al planificar. Cuando entra más del ENE, la costa española suele quedar despejada y la nubosidad se acumula en el lado africano. Cuando entra más del ESE, pasa lo contrario: las nubes se agolpan contra las sierras litorales de la Costa del Sol, a veces con llovizna. Mientras tanto, a sotavento, el aire que baja de las montañas se seca y se calienta por efecto foehn. En la zona de Cádiz, un viento del sureste que ha soltado su humedad en las sierras del Estrecho llega caliente y seco. Allí lo llaman matacabras, y el poeta José María Pemán dijo de él que «desafina los nervios y las guitarras».
La bandera del Peñón
La señal más famosa del levante es la nube que se queda sobre el Peñón de Gibraltar. El aire húmedo del este choca con el Peñón, se ve obligado a subir deprisa, se condensa en un casquete de estratocúmulo lenticular y se alarga a sotavento. Incluso se ha incluido, como «Levanter cloud», en el Atlas Internacional de Nubes de la Organización Meteorológica Mundial.

El mismo fenómeno a nivel del mar, visto desde la playa al sur de Sotogrande. Como dicen por allí: «si el Peñón tiene montera, levantera».
Como piloto, esa nube no es solo una postal. Según AEMET, el mismo proceso genera una onda de montaña a sotavento del Peñón, con rotores (remolinos horizontales) en los niveles bajos, bajo la nube lenticular. Rotores significa turbulencia a baja altura.
El propio AIP de Gibraltar lo dice sin rodeos. Con viento entre 110° y 250° de más de 15 nudos, hay que esperar turbulencia significativa durante la aproximación y las fases finales del vuelo a sotavento del Peñón, y «puede hacer que el aterrizaje sea peligroso o imposible». La tabla publicada pone el umbral en 27 kt con viento de 110° magnéticos, bajando a 22 kt con 120°, 19 kt con 130°, 17 kt con 140°, 15 kt con 150° y 14 kt con 160°. Cuanto más del sur sea el viento, menos hace falta. El AIP también avisa de que el viento del suroeste por encima de 25 kt puede producir trombas marinas en la aproximación a la pista 27.
Gibraltar lo opera el Ministerio de Defensa británico y exige permiso previo con al menos cuatro horas de antelación, así que la mayoría de los pilotos de aviación general no aterrizarán allí. Pero la física es la misma en cualquier cresta, cabo o sierra de esta costa con un viento fuerte soplando por encima.
El poniente: corto, racheado y limpio
El poniente es otra cosa. Según García de Pedraza:
Sopla unos 60 días al año, sobre todo de octubre a abril.
Es fuerte y racheado, pero dura poco: a menudo entre 6 y 14 horas, aunque las borrascas profundas sobre el norte de España pueden mantener el viento del oeste de 36 a 48 horas.
Llega con las borrascas atlánticas y sus frentes, así que cuenta con chubascos y lluvias fuertes, sobre todo en la zona de Málaga–Motril.
Detrás de los frentes, la visibilidad suele ser muy buena y el aire es fresco.
En pocas palabras: el levante suele darte mala visibilidad y viento constante durante días; el poniente te da una visibilidad estupenda y viento racheado y cambiante durante horas, a menudo con tiempo frontal antes y después.
Cómo se ve en Málaga: terral y levante del sureste
Si vuelas por la Costa del Sol, la guía meteorológica de aeródromo de AEMET para Málaga-Costa del Sol (LEMG) es uno de los documentos más útiles que puedes leer. Algunos puntos:
Por el valle del Guadalhorce, que va de noroeste a sureste, los dos regímenes de viento más típicos en el aeropuerto son el noroeste (el terral) y el sureste (el levante, canalizado valle arriba).
El terral es un viento del norte que se calienta al bajar por la ladera de sotavento de las montañas que rodean Málaga y se acelera valle abajo, con temperaturas altas y rachas fuertes. AEMET lo señala como uno de los factores de cizalladura y turbulencia en la aproximación. En un episodio, el 27 de diciembre de 2017, las rachas fuertes dieron lugar a dos notificaciones de motor y al aire por cizalladura.
En los datos de 2005–2019, el noroeste (en torno a 300°) es la dirección del viento más frecuente en el aeropuerto, alrededor del 30% del total, seguida del sureste (en torno a 135°). Los vientos más fuertes vienen de entre el oeste y el noroeste, y las rachas del noroeste son con diferencia las más frecuentes.
En el ejemplo de AEMET de un día de levante en mayo, el viento sinóptico del este y la brisa marina de la tarde se reforzaron, con componente sur y rachas de más de 15 kt durante casi todo el día.
La misma guía describe dos tipos de niebla que conviene conocer: la niebla marina sobre el mar de Alborán en verano, que suele formarse tras la puesta de sol en días despejados con viento flojo y se disipa hacia mediodía; y la niebla de radiación en el valle del Guadalhorce en otoño e invierno, que puede bajar hacia el aeropuerto y suele afectar a las cabeceras más alejadas de la costa.
Reglas prácticas
Mira primero el mapa de presión. Altas sobre el Mediterráneo occidental y bajas hacia Cádiz o Canarias: piensa en levante. Borrascas atlánticas cruzando el sur: piensa en poniente.
No leas Tarifa como si fuera Cádiz, ni al revés. Como muestra el ejemplo de 1984, en el Estrecho puede soplar un temporal mientras en la costa atlántica solo hay brisa. Revisa cada aeródromo de la ruta y tus alternativos.
Respeta el sotavento. Nubes lenticulares, casquetes en las cimas y nubes estacionarias a sotavento del relieve significan ondas y posiblemente rotores debajo. Deja más altura y distancia a crestas y cabos, y cuenta con turbulencia cerca del suelo en el lado de sotavento.
Planifica para las rachas, no solo para el viento medio. En Málaga, lo que subraya AEMET es que el problema no es el viento en sí, sino las rachas. Repasa el factor de racha y tus límites personales de viento cruzado antes de salir.
Calcula el combustible para un día de levante. Un viento en cara persistente durante varios días puede alargar mucho un tramo de costa conocido en un sentido. Nuestro Planner VFR es un buen sitio para revisar la ruta, el espacio aéreo y el combustible con un viento realista.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el viento de levante?
Un viento del este (más o menos de ENE a ESE) que sopla por el estrecho de Gibraltar cuando hay altas presiones sobre el Mediterráneo occidental y presiones más bajas hacia el golfo de Cádiz o Marruecos. Las montañas de ambos lados lo encajonan y lo aceleran.
¿Qué diferencia hay entre levante y poniente?
El levante es del este, persistente (a veces de 7 a 10 días), húmedo y asociado a calima y mala visibilidad. El poniente es del oeste, más fuerte en rachas pero normalmente de corta duración, ligado a borrascas atlánticas, lluvia y buena visibilidad tras el paso de los frentes.
¿Qué es la nube que hay sobre el Peñón de Gibraltar?
La nube de levante («Levanter cloud»), un casquete de estratocúmulo lenticular que se forma cuando el aire húmedo del este se ve obligado a subir por el Peñón. Indica un levante fuerte y suele venir acompañada de ondas de montaña y turbulencia a sotavento.
¿Qué es el terral en Málaga?
Un viento del norte o noroeste que se calienta y se acelera al bajar hacia Málaga por el valle del Guadalhorce. Trae temperaturas muy altas y rachas fuertes, y se asocia a cizalladura en la aproximación al aeropuerto de Málaga.
Fuentes
AEMET: Guía meteorológica de aeródromo, Málaga-Costa del Sol (2021)
Blog de AEMET: ¿Por qué se forma la nube del Peñón de Gibraltar? (2017)
UK MIL AIP: AD 2 LXGB Gibraltar (turbulencia y cizalladura, procedimientos especiales)
Portada: nube de levante sobre el Peñón de Gibraltar. Foto de Cabeza2000, Wikimedia Commons, con licencia CC BY-SA 4.0, recortada. Foto del artículo: Krzysztof Ziarnek (Kenraiz), Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
